miércoles, 1 de julio de 2020

El territorio Hong Kong de la República Popular de China

La dinámica geopolítica, es decir, la dinámica generada por las rivalidades de poder en el territorio, es permanentemente alimentada por decisiones que toman los gobiernos, u otros factores de poder, o por eventos o acontecimientos que ocurren en el seno de las sociedades, ya sean de origen humano o de origen natural. Como resultado de ello, siempre un territorio es objeto de ser controlado, conquistado, defendido o utilizado. 



A propósito de esto, el Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular de la República Popular de China, ha aprobado una ley que faculta al gobierno de Pekín a ejercer un mayor control y vigilancia sobre las actividades que se desarrollan en territorio de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, algo que ha sido visto con suspicacia por varios gobiernos de países occidentales. Se teme por la vigencia de la libertad, la democracia y los derechos humanos.

Es claro que, desde una perspectiva geopolítica, con esta ley el gobierno central de la República Popular de China busca limitar los espacios de disidencia en el territorio Hong Kong y aumentar los niveles de estabilidad, a fin de poder absorberlo plenamente e incorporarlo a su proyecto de desarrollo nacional, vale decir, a su sistema.

Es cuestión de apreciar  territorialmente la decisión política tomada por el  parlamento chino,  al aprobar la referida ley, y ver la ubicación que tiene el territorio Hong Kong, en el contexto de la región del sureste de China. Numerosas ciudades, entre las que se encuentran Guangzhou, Dongguan, Jiangmen y Shenzhen, además de Hong Kong y Macao, interconectadas por redes de transporte terrestre y aéreo, y por redes de telefonía e Internet, a lo cual se suma una poderosa infraestructura industrial, tecnología de primer nivel, puertos y aeropuertos, y el vasto Mar del Sur de China. Suficientes razones geopolíticas, son éstas.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

domingo, 21 de junio de 2020

Petero Nkurinziza

El 18 de este mes de junio del 2020, en la ciudad de Gitega, en la región de los Grandes Lagos, al este de África, fue juramentado como presidente de la República de Burundi, Evariste Ndayishimiye, quien había sido elegido el pasado 20 de mayo para regir los destinos de esta pequeña nación africana. Le correspondía asumir el cargo en el  mes de agosto de este año, pero la súbita muerte de su antecesor, el presidente Petero Nkurinziza, adelantó los acontecimientos.

Petero  Nkurinziza

Al observar las imágenes de la ceremonia de toma de posesión de Ndayishimiye, realizada en el Estadio Ingoma de Gitega, llena de fervor y colorido, con la presencia de representantes de otros países, todo hablado en kirundi, la lengua nacional de Burundi, no queda más que sentir alegría por tan significativo acto democrático. A esto se sumó, la presencia por algunos minutos, en la tarima donde se encontraba y había prestado juramento el nuevo presidente de Burundi, de Jakaya Mrisho Kikwete, quien fuera presidente de Tanzania desde el 2005  hasta el 2015, para dirigir en swahili unas palabras de apoyo y solidaridad, palabras que fueron aplaudidas por todos los presentes.

La verdad es que no deja de sorprender la forma como se han desarrollado los acontecimientos en Burundi durante los últimos meses. Nadie pensaba, hace unos ocho meses, que Petero Nkurinziza iba a salir del escenario político, se iba a apartar, para dar paso a una nueva etapa en la vida democrática de Burundi. Murió a los 55 años, luego de haber luchado como soldado en las guerras interétnicas burundesas en la década de los 90 del siglo XX, y de haber tomado el poder en el año 2005, para ejercerlo hasta el día 8 de junio del 2020, día de su fallecimiento en la pequeña ciudad de Karusi. La vida y actuación política de Nkurinziza sin duda que será objeto de estudio y análisis en los meses y años por venir. De seguro que será recordado por todos los burundeses.

Por Alfredo Portillo
alportillo12@gmail.com
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...