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martes, 13 de febrero de 2018

Geopolítica de las Religiones: el Cristianismo y la Iglesia Católica en México

El libro “Geopolítica de las Religiones: el Cristianismo y la Iglesia Católica en México”, coordinado por Leopoldo González Aguayo, es el resultado de un evento que sobre este tema se realizó en mayo del año 2013 en los espacios de la Universidad Nacional Autónoma de México. Como lo señala  en el  Preámbulo, Vicente  Godínez Valencia: “Su lectura nos ofrece  una erudita reseña en torno a la geopolítica de las religiones, y nos brinda la oportunidad de reflexionar acerca de la importancia del estudio de la Sociología de la Religión”.
Geopolítica de las Religiones: el Cristianismo y la Iglesia Católica en México

El mencionado libro, cuya portada está ilustrada  con una fotografía del Cordero del Sacrificio, pintura al óleo de Josefa de Óbidos, recoge los trabajos presentados en el evento del 2013, a saber:

  • Geopolítica de las religiones, de Alfredo Portillo
  • Templo y palacio en Egipto y Mesopotamia, de Linda Rosa Manzanilla Naim
  • Tlahtoani y Cihuacoalt. El Sol y la Luna en el alto mando mexica, de Patrick Johansson K.
  • La creación del cristianismo, de Miguel  Ángel Bravo González
  • La Iglesia católica en México: una mirada de largo alcance (1521-1821), de Marta Eugenia García Ugarte
  • Reencuentros con la Virgen de Guadalupe y Juan Diego, de Xavier Noguéz
  • El Siglo XX mexicano y la Iglesia católica. Coordenadas geopolíticas, de Manuel Olimón Nolasco
  • La Iglesia católica mexicana y el Estado laico durante el Siglo XIX


Sin duda que el libro “Geopolítica de las Religiones: el Cristianismo y la Iglesia Católica en México” es un valioso aporte al desarrollo de la geopolítica como disciplina científica, y en particular de la geopolítica de las religiones, en tiempos en que lo religioso y lo político aparecen estrechamente imbricados, manifestándose en complejos fenómenos a escala  local, nacional, continental y mundial.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

domingo, 28 de enero de 2018

La geopolítica y el concepto de potencia

En  el  artículo “Géopolitique - La puissance. Quelssontsesfondamentaux ?”, escrito por Pierre Verluise y publicado en www.diploweb.com, se desarrolla el concepto de potencia y su relación con la geopolítica, el cual permite comprender de mejor manera qué se quiere decir cuando se le utiliza, al momento de referirse específicamente a determinados países.
La geopolítica y el concepto de potencia

Verluise considera que la potencia caracteriza la capacidad de un actor del sistema internacional de actuar sobre otros actores y sobre el sistema mismo, para defender lo que considera son sus intereses, alcanzar sus objetivos y preservar o reforzar su supremacía, y agrega que los fundamentos del concepto de potencia son los siguientes: en primer lugar es un concepto multiforme, evolutivo y complejo; y en segundo lugar, es el resultado de la combinación del territorio, los seres humanos y el deseo.
El concepto de potencia es multiforme en tanto que se expresa en términos jerárquicos, ya sea que se  hable de superpotencia, potencia mediana o potencia emergente; es evolutivo porque ha variado a lo largo de la historia, ya que los elementos que la sustentan también varían (la potencia de hoy probablemente no sea la de mañana); y es complejo porque es el resultado de una multitud de parámetros cuya importancia y combinación varían según el momento y el lugar, por lo que la potencia también es relativa.
En cuanto al territorio (recurso), éste es la base de la potencia, y se trata de un espacio conquistado, apropiado y defendido, desde donde se puede proyectar la potencia más allá de los horizontes terrestres y marítimos; mientras que los seres humanos se relacionan con la potencia, no tanto por su cantidad, sino por su nivel educativo, que es lo que le da competitividad a un país en el marco del sistema internacional; y por último, el deseo es la ambición que el bonomio territorio-población tiene de llegar a ser potencia, pero para ello se requiere de una estrategia acertada para desarrollar la potencia.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

sábado, 21 de octubre de 2017

Visiones y perspectivas de la geopolítica

“Visiones y perspectivas de la geopolítica contemporánea”  es un libro editado en el año 2011 por la Universidad Nacional Autónoma de México, bajo la coordinación de Leopoldo González Aguayo. En el mismo se recogen trabajos producidos por académicos  que realizan labores de investigación y de docencia en el campo de la geopolítica.

Visiones y perspectivas de la geopolítica

Los dos primeros trabajos están dedicados a las escuelas clásicas de la geopolítica: la alemana y la francesa. Se muestra cómo se fue desarrollando la escuela alemana a partir de la ideas de finales del siglo XIX de Federico Ratzel,  y de las ideas de comienzos del siglo XX de Rudolf Kjellen, para luego consolidarse en los años sucesivos con los aportes de Karl Haushofer. Por su parte la escuela francesa se conformó con los aportes iniciales de Jean Bodin, plasmados en su obra “Los lazos del suelo y la nación”, y del Barón de Montesquieu, en su obra “El espíritu de las leyes”, para luego hilvanar con las ideas de Vidal de La Blache y Jean Brunhes, y las más recientes de Yves Lacoste.

Continúa el libro con dos trabajos que procuran aprovechar los aportes iniciales de la geopolítica para ampliar su perspectiva. El primero tiene que ver con la construcción de una escuela geopolítica mexicana, con base en la ubicación geográfica de México y la potencialidad de su territorio, mientras que el segundo apunta a considerar la geopolítica como base de la política exterior de un Estado.

Otros dos trabajos están dedicados a relacionar la geopolítica con la disponibilidad de recursos por parte de un Estado. Se trata en el primer caso de un análisis geopolítico de la situación de los hidrocarburos en el mundo, tomando en cuenta su valor estratégico, y en el segundo caso se desarrolla el tema de la geopolítica del conocimiento aplicado al estudio de la biodiversidad y la biotecnología.

Finaliza el libro “Visiones y perspectivas de la geopolítica contemporánea”  con una mirada geopolítica a dos regiones de gran importancia para América Latina.  Se trata en primer lugar de la región de Los Andes sudamericanos, y el rol geopolítico que en ella  juegan Colombia y Venezuela; y en segundo lugar, la Antártida y su proyección estratégica, recordando  que, como alguna vez se dijo, “la Antártida no era una fantasía de los geógrafos o un espejismo de los navegantes”.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

miércoles, 18 de mayo de 2016

Geografías del terror

Ulrich Oslender es el autor del artículo “Geografías del terror: un marco de análisis para el estudio del terror”, a través del cual hace una propuesta conceptual-metodológica para el estudio del terror y el terrorismo. Oslender parte de la idea de que vivimos en la era de la guerra global, en la que ésta es un fenómeno general, global e interminable, que afecta a todas las esferas de la vida social, política y económica.
La propuesta de este autor consta de siete puntos principales: 1. Producción de paisajes de miedo; 2. Restricciones en las movilidades y prácticas espaciales rutinarias; 3. Dramática transformación del sentido de lugar; 4. Des-territorialización; 5. Movimientos físicos en el espacio; 6. Re-territorialización; y 7. Estrategias espaciales de resistencia.
Geografías  del  terror


Para Oslender la aplicación continua del terror en una región por parte de los actores armados produce paisajes de miedo. Estos paisajes frecuentemente son visibles en las huellas dejadas atrás, como por ejemplo casas destruidas y quemadas, huecos de balas o graffiti en las paredes, o plantaciones arrasadas o quemadas.La implantación de un régimen de terror en un lugar supone restricciones en los movimientos cotidianos de la población. Éstas pueden ser explícitamente impuestas por los actores armados que prohíben a la población local ir a ciertos lugares.
Agrega Oslender que el nuevo contexto de terror dramáticamente transforma el sentido de lugar. Las personas empiezan a sentir, pensar y hablar de su lugar de vida de manera distinta, en formas ahora impregnadas de experiencias y memorias traumáticas, y de miedos y angustias.El terror rompe con las formas existentes de territorialización. Las amenazas y masacres cometidas por los actores armados llevan a la pérdida de control territorial de las poblaciones locales. Huyendo de la violencia abandonan sus tierras, sus casas, sus ríos.El desplazamiento forzado es el resultado más visible en situaciones de amenazas y matanzas.
Finalmente este académico de la Universidad de Glasgow (Escocia) considera  que los procesos de des-territorialización deben ser vistos conjuntamente con los de re-territorialización. Lo uno no ocurre sin lo otro. El retorno de las poblaciones desplazadas a su lugar de origen, por ejemplo, es uno de estos momentos que implican re-territorialización. Las personas resisten a la imposición del terror individual y colectivamente, en muchas formas y a muchas escalas, desde el plano  personal y el  comunitario, hasta el nacional y el global. En el caso de los movimientos sociales que operan en contra de las situaciones de terror, se puede identificar una política de resistencia a escala múltiple, que incorpora estrategias locales, nacionales y globales.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

martes, 12 de mayo de 2015

Perspectivas de la geopolítica

En la Revista Agora, Nº 33, 2014, aparece publicado el artículo de mi autoría titulado “Perspectivas de la geopolítica”, en el que se desarrolla un esquema explicativo de las diferentes perspectivas bajo las cuales se puede abordar la geopolítica. Para ello se parte por considerar la palabra geopolítica vinculada a rivalidades de poder y de influencias entre diversas fuerzas políticas que tienen por objetivo el control, la conquista, la defensa o la utilización de un territorio. En tal sentido, la vinculación geopolítica-rivalidades de poder y de influencias en un territorio se puede hacer desde cuatro  perspectivas  (ver imagen anexa): 1. La geopolítica como una realidad; 2. La geopolítica como una disciplina; 3. La geopolítica como un pensamiento o visión; y 4. La geopolítica como una estrategia.
Perspectivas de la geopolítica
La  geopolítica como una realidad se refiere a  aquello que existe en términos de rivalidades de poder y de influencias en un territorio, bien sea a escala planetaria, continental, sub-continental, nacional, regional o local, en las cuales todos los seres humanos participan, tengan o no consciencia de ello. Los medios de comunicación, día tras día, dan cuenta de la realidad geopolítica, a través de los cuales  el común de las personas se entera de   algunos acontecimientos.
Si se quiere conocer los aspectos particulares de una realidad geopolítica, se pasa entonces a la segunda vinculación: la geopolítica como disciplina. Aquí actúan aquellos que cuentan con la formación académica adecuada para diagnosticar y explicar  una realidad geopolítica específica. Se puede decir que para el observador de fenómenos geopolíticos, debe  llegar  a ser en él un hábito pensar en términos de rivalidades de poder y de influencias en un territorio, tomando en cuenta que los   fenómenos geopolíticos son la manifestación de la lucha entre grupos humanos traducida en la disputa, pelea, combate o guerra por el predominio (preponderancia, preeminencia, superioridad, influencia) sobre la totalidad o una porción del espacio geográfico.
El tercer punto de vista bajo el que se considera la geopolítica es como pensamiento o visión, y tiene que ver con lo que se visualiza con relación a un espacio geográfico o territorio, es decir, qué es lo que  debería ocurrir  en, o cual debería ser la función de,  ese espacio geográfico o territorio. Finalmente, la cuarta perspectiva bajo la que se considera la geopolítica es como una estrategia, es decir, como una estrategia geopolítica. En este sentido, se trata del diseño e implementación, por parte de actores específicos, de una  estrategia geopolítica para intervenir  en una realidad geopolítica existente en un territorio.
Por Alfredo Portillo
alportillo@ula.ve


viernes, 30 de enero de 2015

La inmigración como problema geopolítico

En 1997 publiqué el pequeño libro “Notas Geopolíticas Contemporáneas”, cuyo contenido es la recopilación de una serie de artículos de opinión que había publicado en algunos diarios regionales y nacionales de Venezuela. Uno de los artículos se titula “La inmigración como problema geopolítico”, el cual mantiene vigencia, dada la realidad geopolítica actual. He aquí la primera parte de su texto:
La inmigración como problema geopolíticoLa cantidad de población de un país varía en función de los que nacen, los que mueren, los que emigran y los que inmigran. En este último caso se habla de la población proveniente de otros países que ingresa (para quedarse) en un territorio nacional. La inmigración, dependiendo del contexto socioeconómico en que se esté, puede ser una necesidad económica (mano de obra especializada o barata) y demográfica (para poblar espacio vacíos), y por lo tanto contribuye al enriquecimiento de una nación. De modo contrario, la inmigración también puede agravar los males que afectan a una sociedad: desempleo, hambre, inseguridad, falta de identidad nacional, etc. Por eso es que el gobierno de un país, como política poblacional, puede estimular o desalentar la inmigración. Lógicamente, para ello requiere conocer apropiadamente los índices y procesos demográficos que se dan sobre su territorio.
Visto lo anterior, se puede hablar entonces de la inmigración como problema geopolítico, ya que la misma tiene que ver con diferentes Estados, fronteras, ciudadanos extranjeros y nacionales, y con la rivalidad que se da por el control de los espacios. En esos espacios se generan disputas por el control de las actividades económicas y por el acceso a los servicios, lo cual contribuye a que sus pobladores adopten ciertas actitudes y tengan determinadas opiniones, lo que en última instancia se puede traducir en opiniones electorales que puedan favorecer a una u otra organización política.
En la actualidad este tema es objeto de estudio en importantes centros de investigación en diferentes partes del mundo. En Europa algunos países están confrontando serios problemas derivados de los inmigrantes. En Alemania, por ejemplo, después de la caída del muro de Berlín, las solicitudes de ingreso presentadas por habitantes de Europa Oriental sobrepasaron las 500.000 en 1992, con lo cual se agrava aún más la ya difícil situación creada por los inmigrantes turcos y kurdos. Eso ha provocado tensiones internas y el fortalecimiento de grupos políticos de extrema derecha. Algo similar ocurre en Francia con los inmigrantes procedentes del norte de África, pero con el adicional de que la prédica islámica fundamentalista contra Occidente, está surtiendo sus efectos en comunidades argelinas y marroquíes asentadas en territorio francés desde hace varios años.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

viernes, 19 de septiembre de 2014

Visiones geopolíticas globales

En la Revista Geográfica Venezolana, Vol. 45, Nº 2, 2004, aparece publicado mi artículo titulado “Una aproximación a las visiones geopolíticas globales”, en el que se hace una revisión del pensamiento global desarrollado por los geopolíticos del norte a finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX. Entre los pensadores geopolíticos figuran Alfred Mahan, HalfordMackinder, Karl Haushofer, Nicholas Spykman, Alexander Seversky, Saul Cohen y Marc-Louis Ropivia.
Visiones geopolíticas globales
Mahan desarrolló la teoría del poder marítimo, expuesta en su libro La influencia del poder marítimo sobre la historia, publicado en 1890. Según esta teoría los seis factores que  influyen en el desarrollo del poder marítimo son: posición geográfica, conformación física, extensión del territorio, tamaño de la población, carácter nacional y tipo de gobierno. Por su parte Mackinderen su obra El pivote geográfico de la historia, publicado en 1904, expuso la tesis de que la era de las potencias marítimas estaba llegando a su fin y que la lucha por la hegemonía a escala global dependía de la importancia que había adquirido el poder terrestre, concretamente como producto del desarrollo del ferrocarril transcontinental en una parte de Eurasia.
En la década de los 30 del siglo XX Haushofer y los geopolíticos alemanes desarrollaron el concepto de las panregiones, para representar la división del mundo en esferas de influencia: Panamérica dirigida por Estados Unidos, Euráfrica con predominio de Alemania, Panrusia en la que quedaba incluida la India y Panasia con Japón como potencia dominante. Luego, en la siguiente década, Spykman planteó  la tesis del papel decisivo que tendrían las regiones de “dobles frentes”, es decir,  aquellas que poseen zonas de contacto,  tanto en dirección al centro de los continentes, como en sus bordes marítimos.
Posteriormente, Seversky en 1950 publicó el libro Poder aéreo: Clave para la sobrevivencia, en el que antepone el poder aéreo al poder marítimo y al poder terrestre, expresando que el lado que obtenga supremacía aérea tendrá el otro a su merced. Seguidamente entre las décadas  de los 60 y los 90  Cohen desarrolló la teoría del equilibrio geopolítico, presentando una estructura jerárquica global conformada por cuatro niveles: regiones geoestratégicas, regiones geopolíticas, Estados-nación y unidades subnacionales. Mientras tanto, y ya para concluir, Ropivia desde la década de los 80 desarrolló la teoría del imperialismo tropical, para explicar el fenómeno de la horizontalidad, manifestada por la proyección de Brasil hacia África Occidental y de la India hacia África Oriental, al tiempo que avanzaba en el desarrollo de la tesis de la multipolaridad, para explicar la división del globo en grandes zonas geoeconómicas de coprosperidad que permitirán un ascenso general hacia el desarrollo.


Por Alfredo Portillo 

domingo, 24 de agosto de 2014

Geopolítica y seguridad nacional

En la Revista Venezolana de Ciencia Política, Nº 36, 2009, aparece publicado mi artículo titulado “Un esquema de relación entre la geopolítica y la seguridad nacional”, en el que  se establece una relación entre ambos términos, a partir de la consideración de la geopolítica como una ciencia y como una estrategia, y la seguridad nacional como una situación y como una estrategia.
Geopolítica y seguridad nacional
La geopolítica como ciencia tiene que ver con el estudio de las rivalidades de poder que existen o surgen entre los seres humanos que habitan en un territorio, sea a escala local, regional, nacional, continental o mundial, en tanto que la geopolítica como estrategia se refiere al conjunto de acciones que un actor geopolítico desarrolla con el objetivo influir sobre, o controlar, una porción o la totalidad de un territorio.
Por su parte, la seguridad nacional como situación hace alusión a la serie de condiciones ideales apropiadas para el normal desenvolvimiento de la sociedad de un Estado-nación, en las que el daño, el peligro o el riesgo son reducidos, y las amenazas provenientes de los factores de inseguridad no se manifiestan; mientras  que la seguridad nacional como estrategia se refiere al conjunto de acciones que se desarrolla en el seno de un Estado, en el plano económico, político, jurídico, tecnológico, social, ambiental y militar, a fin de alcanzar una situación apropiada que favorezca  el normal desenvolvimiento de la sociedad.
El desarrollo de una estrategia geopolítica por parte de un actor geopolítico, puede afectar la estrategia de seguridad nacional de un Estado, como por ejemplo,  el caso de las organizaciones del crimen organizado que intentan controlar territorios urbanos estratégicos, propiciando una situación de inseguridad. De igual forma, el desarrollo de la tecnología nuclear, como parte de la estrategia de seguridad nacional de un Estado, puede dar lugar al surgimiento de rivalidades de poder con otro Estado que perciba esa iniciativa como una amenaza. Así, es cuestión de indagar sobre la serie de relaciones que se pueden establecer entre la geopolítica y la seguridad nacional, a fin de mejor comprender muchos de  los acontecimientos que a diario ocurren y que forman parte de la agenda noticiosa.

Por Alfredo Portillo

sábado, 26 de julio de 2014

¿Qué es la Geopolítica?

En la actualidad la geopolítica es entendida como la ciencia que estudia las rivalidades de poder que existen o surgen entre los seres humanos que habitan en un territorio, sea a escala local, regional, nacional, continental o mundial. Esas rivalidades se deben al control, dominio o influencia que actores como Estados, partidos políticos, empresas, grupos ecologistas, organizaciones religiosas, ejércitos, etc, ejercen o desean ejercer sobre la totalidad o sobre porciones del espacio geográfico.
Así, por ejemplo, cuando se utiliza la expresión geopolítica del agua, se designan las rivalidades políticas surgidas de la repartición del caudal de los ríos o de la explotación de los recursos hidráulicos. Lo mismo ocurre en el caso de la expresión geopolítica de las religiones, para
denotar principalmente las rivalidades territoriales entre fuerzas políticas que reclaman, de manera explícita o implícita, representaciones religiosas más o menos diferentes. Las rivalidades son identificadas como fenómenos geopolíticos, definidos como la manifestación de la lucha entre grupos humanos, traducida en la disputa, pelea, combate o guerra por el predominio (preponderancia, preeminencia, superioridad, influencia) sobre la totalidad o una porción del espacio geográfico.
Al momento de analizar los fenómenos geopolíticos es importante tomar en cuenta el tipo de lucha y las características de los grupos humanos involucrados y del espacio geográfico donde y por el cual se lucha. La lucha puede presentar diferentes grados de intensidad y tiene como máxima expresión a la guerra bélica, pero también puede darse mediante la utilización de instrumentos jurídicos, estrategias económicas o medios de comunicación.
Ahora bien, un fenómeno geopolítico tiene su origen en el acontecimiento o proceso que da lugar al surgimiento de la lucha entre grupos humanos, por el control o dominio de un espacio geográfico determinado. El origen puede estar en un hecho natural, como es el caso de la cantidad de agua que precipita anualmente sobre una región. Si esa cantidad de agua resulta insuficiente para satisfacer los requerimientos de los grupos humanos que habitan en dicha región, esto puede llegar a traducirse en tensiones y conflictos.
Otro ejemplo de fenómeno geopolítico que se puede mencionar es el originado en un hecho tecnológico. Si como resultado del apoyo que el gobierno de un país le haya dado al sector tecnológico, éste logra desarrollar una tecnología propia para la producción de rubros agrícolas, de tal manera que se aumentan los niveles de seguridad alimentaria, esto puede provocar un conflicto con los países que anteriormente lo abastecían de productos agrícolas. Se entabla luego una lucha que puede pasar de una simple disputa comercial a una guerra bélica en el mejor sentido de la palabra. Por eso resulta interesante observar la realidad sociopolítica a través del cristal de la geopolítica, para así comprenderla en su verdadera complejidad.

Por Alfredo Portillo

martes, 22 de julio de 2014

Geopolítica y propaganda de guerra

Dada la importancia y vigencia del contenido del artículo “Geopolítica y propaganda de guerra”, originalmente publicado en aporrea.org el 2-4-2011, se reproduce en este espacio.

Geopolítica y propaganda de guerra

En la actualidad la geopolítica se entiende como el estudio de las rivalidades de poder o de influencia en los territorios y las poblaciones que allí habitan, tanto a escala planetaria como a escalas continental, nacional, regional y local. Esas rivalidades se dan por el interés que tienen diferentes grupos humanos de controlar o dominar los recursos, los mares, las rutas, las poblaciones, y cualquier otro elemento que exista en los territorios o en el espacio geográfico en general.
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Para el logro de sus objetivos de control y dominio territorial, los grupos humanos se valen de diferentes tipos de estrategias, tanto de carácter económico, como político, jurídico, comunicacional y militar. Dependiendo de los objetivos a lograr y de los contextos en los que se plantean las rivalidades, determinadas estrategias o combinaciones de estrategias pueden resultar las más adecuadas.
En el caso de optar por una estrategia militar principal, apoyarse en una estrategia comunicacional complementaria puede ser de gran ayuda, especialmente en los tiempos modernos, cuando se cuenta con medios de comunicación televisivos, radiales, impresos y electrónicos (redes sociales). La estrategia militar de desarrolla precedida por, y en paralelo con, una campaña de propaganda de guerra. Para esto último se deben observar las siguientes reglas (www.michelcollon.info): esconder los intereses, demonizar al enemigo, suprimir la historia y la geografía, y organizar la amnesia.
La primera regla significa esconder los verdaderos intereses por los que se declara una guerra, los cuales por lo general tienen que ver con el control y dominio de los territorios, haciendo aparecer como motivo principal, razones humanitarias o la defensa de los derechos humanos. La segunda regla implica la demonización del enemigo, a través de la difusión mediática de una mentira que indigne a la opinión pública destinataria de los mensajes, que forman parte de la campaña de propaganda de guerra. La tercera regla consiste en suprimir o tergiversar el contexto histórico y geográfico donde se está desarrollando la guerra, para evitar una interpretación objetiva por parte de la opinión pública. Finalmente, la cuarta regla busca borrar de la memoria colectiva otros conflictos bélicos similares, como si no hubieran ocurrido, presentando la nueva guerra como justa y liberadora. De esta manera, para recordar al geógrafo alemán Federico Ratzel, quien vivió entre la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, se puede decir que “la guerra es la lucha por el espacio”, en la que la comunicación, en este siglo XXI, es una de las armas más poderosas.

Por: Alfredo Portillo 

lunes, 14 de julio de 2014

Los fenómenos geopolíticos

En la Revista GeográficaVenezolana (Vol. 42, Nº 2, 2001) se encuentra publicado mi artículo “Una propuesta de definición de los fenómenos geopolíticos”, en el cual aparece la siguiente definición de fenómeno geopolítico: “Es la manifestación de la lucha entre grupos humanos traducida en la disputa, pelea, combate o guerra por el predominio (preponderancia, preeminencia, superioridad, influencia) sobre la totalidad o una porción del espacio geográfico”.
los-fenomenos-geopoliticos
Los fenómenos geopolíticos tienen a su vez un origen, una dimensión  y una repercusión espacial. El origen tiene que ver con el acontecimiento o proceso que da lugar al surgimiento de la lucha  entre grupos humanos por el predominio sobre un espacio geográfico determinado. La dimensión, por su parte, se relaciona con la extensión espacial que adquiere el fenómeno geopolítico como tal, mientras que la repercusión espacial viene a ser el impacto que sobre otros espacios tiene o puede llegar a tener determinado fenómeno geopolítico.
Los fenómenos geopolíticos pueden tener su origen en un  hecho natural, como es el caso de la cantidad de agua que precipita anualmente sobre una región. Si la cantidad de agua resulta insuficiente para satisfacer los requerimientos de los diferentes grupos humanos que habitan en dicha región, esto puede llegar a traducirse en tensiones y conflictos. Si el conflicto se agudiza y se llega al uso de la violencia, es posible que se afecten las actividades de exploración y explotación de alguna materia prima estratégica localizada en el espacio geográfico objeto de disputa.

Por Alfredo Portillo
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