domingo, 17 de agosto de 2025

La propaganda de guerra como estrategia geopolítica

En la actualidad la geopolítica se entiende como el estudio de las rivalidades de poder en los territorios, tanto a escala planetaria como a escalas continental, nacional, regional y local. Las rivalidades se dan por el interés que tienen diferentes grupos humanos de controlar o dominar los recursos, los mares, las rutas, las poblaciones, y cualquier otro elemento que exista en los territorios o en el espacio geográfico en general.

La propaganda de guerra como estrategia geopolítica

Para el logro de sus objetivos de control y dominio territorial, los grupos humanos se valen de diferentes tipos de estrategias, tanto de carácter económico, como político, jurídico, comunicacional y militar. Dependiendo de los objetivos a lograr y de los contextos en los que se plantean las rivalidades, determinadas estrategias o combinaciones de estrategias pueden resultar las más adecuadas.

En el caso de optar por una estrategia militar principal, apoyarse en una estrategia comunicacional complementaria puede ser de gran ayuda, especialmente en los tiempos modernos, cuando se cuenta con medios de comunicación televisivos, radiales, impresos y electrónicos (redes sociales). La estrategia militar de desarrolla precedida por, y en paralelo con, una campaña de propaganda de guerra. Para esto último se deben observar las siguientes reglas, según lo explica el autor Michel Collon: esconder los intereses, demonizar al enemigo, suprimir la historia y la geografía, y organizar la amnesia.

La primera regla significa esconder los verdaderos intereses por los que se declara una guerra, los cuales por lo general tienen que ver con el control y dominio de los territorios, haciendo aparecer como motivo principal, razones humanitarias o la defensa de los derechos humanos.

La segunda regla implica la demonización del enemigo, a través de la difusión mediática de una mentira que indigne a la opinión pública destinataria de los mensajes, que forman parte de la campaña de propaganda de guerra.

La tercera regla consiste en suprimir o tergiversar el contexto histórico y geográfico donde se está desarrollando la guerra, para evitar una interpretación objetiva por parte de la opinión pública. Por último, la cuarta regla busca borrar de la memoria colectiva otros conflictos bélicos similares, como si no hubieran ocurrido, presentando la nueva guerra como justa y liberadora.

De esta manera, para recordar al geógrafo alemán Federico Ratzel, quien vivió entre la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, se puede decir que “la guerra es la lucha por el espacio”, en la que la comunicación, en este siglo XXI, es una de las armas más poderosas.


Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com


sábado, 9 de agosto de 2025

India y Pakistán: entre el agua y el poder nuclear

Las rivalidades de poder siempre están presentes en los territorios, cualquiera sea su dimensión, como manifestación de la dinámica geopolítica. Son procesos constantes que adquieren determinado grado de intensidad, hasta convertirse en conflictos, muchas veces bélicos. Entonces se vuelven noticias, y ocupan la atención de la opinión pública, tanto de la común, como de la especializada. Surgen entonces los análisis y las predicciones.

India y Pakistán: entre el agua y el poder nuclear


Es el caso de las rivalidades de poder entre India y Pakistán, dos países limítrofes ubicados en el subcontinente indio, conocido en otras épocas como el Indostán. Entre ambos suman más de 4 millones de kilómetros cuadrados, más de 1.600 millones de habitantes y un Producto Interno Bruto que sobrepasa los 13 billones de dólares.

Hace algunas semanas ambos países fueron noticia. Un evento calificado de acción terrorista, perpetrado en la localidad de Pahalgam, en territorio de la Cachemira administrada por la India, se saldó con la muerte de varios ciudadanos indios. Inmediatamente el gobierno de la India acusó al gobierno de Pakistán de haber facilitado la ejecución de tal acto.

De las palabras de acusación y contraacusación, de parte y parte, se pasó a las acciones de carácter bélico. Hubo intercambio de fuego entre tropas indias y pakistaníes en predios de Cachemira. Las tensiones y amenazas de lado y lado aumentaron. El gobierno de la India amenazó con cortar el fluido de las aguas del río Indo, que discurren en sentido norte-sur, a lo largo de Pakistán, desde las montañas de Cachemira, hasta desembocar en el mar Arábigo.

Entonces otra carta entró en el juego. La posibilidad del uso de armas nucleares fue mencionada. El poder nuclear como poder de disuasión, en un contexto en el que ambos países lo poseen. Las tensiones disminuyeron y el cese el fuego se hizo efectivo. Tal vez, en otras circunstancias, los pakistaníes pudieron haberse quedado sin las aguas del Indo.

 

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...