lunes, 30 de noviembre de 2015

Papa Francisco en África

Papa Francisco estuvo en África.  Entre el 25 y el 30 de noviembre de 2015, el Santo Padre visitó tres países de la África subsahariana de mayoría cristiana. Kenya, Uganda y la República Centroafricana  fueron el destino que el Vaticano escogió para hacer sentir su presencia en los territorios africanos. El discurso cristiano se hizo escuchar, durante seis días, en varias lenguas. En Kenya y Uganda se habló en swahili, español, italiano e inglés, mientras que en la República Centroafricana los discursos y homilías se sucedieron en sango, español, italiano y francés.

Papa Francisco dijo muchas cosas. Entre otras, fue claro al decir que no vivimos en el cielo, sino en la Tierra, y ésta está llena de dificultades. Llamó a no dejarse vencer ni perder la esperanza. Exhortó a los políticos y empresarios a luchar contra la pobreza y la frustración. Al respecto expresó lo siguiente: "La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo, que se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación, nacen de la pobreza y la frustración”.
Cuando visitó el suburbio de Kangeni, en Nairobi, la capital de Kenya,  el Sumo Pontífice invocó el derecho que tienen todos los seres humanos a la tierra, al techo y al trabajo. Recordó que el acceso al agua potable es un derecho humano imprescindible para poder vivir dignamente. Pidió educación y trabajo para los jóvenes, para evitar que se dejen seducir por los grupos violentos y por la drogadicción.
Papa Francisco también habló en África de la intolerancia y de las luchas intertribales. Recomendó usar tres palabras: el oído, el corazón y la mano. El oído para escuchar lo que los otros piensan y dicen; el corazón, que debe estar  abierto para brindar afecto a los contrarios; la mano, para estrechar las manos de los otros, y avanzar juntos en proyectos de bien común. Así, Kenya, Uganda y la República Centroafricana mostraron al mundo parte de su rostro. La vida igual continuará.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

lunes, 23 de noviembre de 2015

Islamismo: del quietismo al yihadismo

La lectura del artículo de Anne-ClémentineLarroque (L’islamisme aujourd’hui : du quiétisme au djihâdisme. Diversité et réalités géopolitiques), publicado en www. diploweb.com, permite aproximarse con alguna claridad al fenómeno geopolítico del llamado yihadismo, que golpeó recientemente en Paris (Francia).
Islamismo: del quietismo al yihadismo

Para Larroque, el yihadismo es una expresión del islamismo, en tanto que éste es la manifestación política del islam como religión. El islamismo tiene una visión totalizante de  la sociedad, y engloba sus leyes, sus principios económicos y sus individuos. El carácter político del islam está determinado por la naturaleza de la charia o ley islámica, la cual es aplicada  a la comunidad islámica.
El yihadismo ha sido impulsado por la corriente islámica denominada salafismo, que postula ir a los orígenes del islam. Larroque identifica tres formas de salafismo: el salafismo misionero o de predicación, basado en la educación y obras de beneficencia; el salafismo político reformista, que apunta a la creación de un Estado islámico por la vía política; y el salafismo yihadista, que apela a la violencia y al terrorismo, ya sea en el seno de un país musulmán o en otro tipo de país.
Entre los grupos activos calificados como yihadistas figuran: Al Qaeda, con presencia en el norte de África, Península Arábiga y Afganistán; Boko Haram, que actúa en Nigeria, Níger, Chad y Camerún; Al Shabaab, con presencia en Somalia y Kenya; Estado Islámico, que controla territorios en Iraq, Siria y Libia; OkbaIbn Nafaâ, que ha  realizado operaciones en Túnez;  Yihad Islámica Palestina, con presencia en los territorios palestinos; Tehrik-e-TalibanPakistan, que opera en Pakistán. Como se puede apreciar, el yihadismo es un fenómeno geopolítico de amplia cobertura territorial

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve
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