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martes, 16 de julio de 2024

La tercera OTAN

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es una organización de carácter militar creada el 4 de abril de 1949, como resultado de la firma del Tratado de Washington, con el objetivo de establecer un sistema defensivo-ofensivo para el área geográfica conformada de manera general por América del Norte y Europa.

A lo largo del tiempo, cuando ya han transcurrido 75 años desde su creación, la OTAN ha ido ampliando su ámbito geográfico   y su poderío militar, al punto de haber incorporado recientemente como países miembros a Finlandia y Suecia, y contar como países con estatus de aliado estratégico a Colombia y Argentina.

La tercera OTAN



Al respecto, hace algunos días Fernando Mires publicó   en Informe21.com un interesante artículo titulado “La tercera OTAN”, en el que hace una caracterización de esta organización militar en función de lo que se considera su prioridad en términos de enemigos a combatir, por lo que se refiere a la primera OTAN, la segunda OTAN y la tercera OTAN.

La primera OTAN, como lo señala Mires, se concentró en la lucha contra la ideología comunista promovida por la Unión Soviética, la cual ancló en los países de Europa del este, desde donde operaban bases de lanzamiento ideológico hacia latitudes de América Latina, Asia y África.

Una vez ocurrida la desintegración de   la Unión Soviética, un nuevo espectro enemigo se abrió ante la OTAN, esta vez venido desde el mundo islámico, expresado tanto en el surgimiento y consolidación de regímenes antioccidentales, como en la variante de terrorismo islámico propiamente, todo lo cual tuvo como epicentros a países como Afganistán, Libia, Irán, Iraq, Siria y Yemen.

La tercera OTAN, la que está en plena vigencia, es la que se ha venido configurando a partir del conflicto Rusia-Ucrania, y el forjamiento de una alianza   tácita   en la que participan principalmente países como Rusia, Irán, China y Corea del Norte, en la que hay dos ejes: lo económico y lo militar. La tercera OTAN, la que no se olvida del comunismo, ni del islamismo, porque al final, todo es un continuum.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

miércoles, 19 de octubre de 2022

La guerra de los drones

Los drones son vehículos aéreos con autonomía de vuelo, que son operados de manera remota. Su desarrollo durante los últimos años ha sido vertiginoso. Cada día surgen nuevos modelos que son  utilizados en un sinnúmero de actividades. Desde la filmación de eventos,  pasando por el reparto de paquetes, hasta el lanzamiento de bombas en operaciones de guerra, son algunas de sus funciones

 

La guerra de los drones

Durante la guerra en Ucrania, en la que participan de manera directa o indirecta numerosos países (Rusia, Ucrania, Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Turquía, Irán, entre otros), el uso de los drones ha sido muy significativo. De hecho, se podría decir que es la primera guerra de los drones, cual si fuera una película de ciencia ficción.

Uno de los primeros drones que entró en escena en la guerra en Ucrania es el famoso Bayraktar TB2, fabricados por la empresa turca Baykar Technology, la cual en el año 2019 había vendido un lote de ellos al gobierno ucraniano. Este tipo de dron es como un avión pequeño, equipado con cámaras y armado con bombas guiadas por láser. Las fuerzas ucranianas consideran que los drones han sido de mucha utilidad para hacerle resistencia a los ataques rusos.

Por su parte Rusia también ha hecho uso de drones de diferente tipo. Al parecer el último en ser incorporado es el modelo Shahed-136, fabricado  por la empresa estatal iraní HESA. Este tipo de dron tiene un alcance de 2.500 km, lleva un pequeño motor de hélices en la parte trasera del fuselaje, mientras que en el extremo delantero  lleva una ojiva explosiva, cuyo sistema funciona a través de un sensor óptico.

De esta manera se puede ver cómo la guerra en Ucrania, aparte de representar un pulseo de Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN, frente a Rusia y el mundo euroasiático en su máxima expresión, también ha servido para probar armas y para probar la capacidad que tiene el ser humano de sembrar el terror.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

martes, 20 de septiembre de 2022

La dimensión religiosa del conflicto Rusia-Ucrania

Los conflictos en las sociedades y entre naciones y países que desembocan en guerras bélicas, pueden ser explicados en función de las diferentes dimensiones o factores que influyen en su desarrollo. Es posible que determinada dimensión sea la decisiva  o la que más influye, lo que no quiere decir que otras dimensiones no tengan importancia. Se puede  dar el caso de una guerra en la que la dimensión determinante sea las rivalidades interétnicas, o la disputa territorial en zona fronteriza, o un yacimiento minero, etc.

La dimensión religiosa del conflicto Rusia-Ucrania

En el caso del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que está en pleno desarrollo, la dimensión religiosa, sin duda alguna, está teniendo una gran importancia, y cuidado si no es la más importante. Porque más allá de la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, o la dependencia de Alemania del gas ruso, o las pretensiones de Vladimir Putin de crear la Gran Rusia, está la disputa en el seno del mundo cristiano, tanto a lo interno de la tendencia ortodoxa, como entre esta última y la tendencia católica. Y no por casualidad, el escenario territorial  del presente conflicto bélico es justamente la zona fronteriza entre ambos mundos cristianos.

Ya, cuando han transcurrido varios meses desde el inicio de las refriegas bélicas en territorio de Ucrania, las preguntas que hay que hacerse a estas alturas, son las siguientes: ¿Cuándo terminará el conflicto y se declarará  la paz? ¿Basta la mediación de la ONU, o del Papa Francisco, o del presidente de Turquía, para que se llegue a un acuerdo de paz? ¿La agudización  de la crisis alimentaria mundial será razón suficiente para el cese de las hostilidades? ¿El fin del conflicto está en función de los objetivos geopolíticos de sobrevivencia civilizatoria  que se ha trazado la alianza entre  el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril I? Los meses por venir, los meses del duro  invierno europeo que se presagia, a lo mejor nos dan la respuesta.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com 

miércoles, 20 de abril de 2022

Un enclave geopolítico llamado Kaliningrado

Un enclave es un territorio que, perteneciendo a un Estado, se encuentra en el territorio de otro Estado. Este es el caso de Kaliningrado, el cual pertenece a Rusia, pero se encuentra rodeado por territorio de Lituania, por territorio de Polonia y por  aguas del Mar Báltico. De hecho, está separado de la frontera rusa por más de 300 kilómetros en línea recta.

 


Este enclave, Kaliningrado, es un buen ejemplo de cómo la función de un territorio cambia a lo largo del tiempo, en razón de los cambios que se producen en su contexto geográfico y en su contexto geopolítico.

Como resultado del Tratado de Postdam, acordado en 1945 entre el Reino Unido, la Unión Soviética y Estados Unidos, Kaliningrado pasó a ser territorio soviético, en el contexto de lo que fue el Bloque del Este, o Bloque Comunista, durante el período de la Guerra Fría, que se prolongó hasta el año 1991. Se puede decir que durante ese período de tiempo (1945-1991), Kaliningrado se sentía en familia.

Con el desmembramiento de la Unión Soviética, la situación comenzó a cambiar, y la función e importancia de Kaliningrado (ya como parte de Rusia) comenzó a ser otra. La incorporación a la Unión Europea (UE) y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de Polonia y Lituania, provocó que el enclave llamado Kaliningrado quedara atrapado, y ya no tan en familia.

A partir de ese momento, Kaliningrado adquirió una importancia eminentemente militar, al convertirse en la sede de la flota rusa del Mar Báltico, y base de misiles rusos enclavados en territorio de la UE y de la OTAN. Ahora, a raíz del actual conflicto entre Rusia y Ucrania, la función e importancia de Kaliningrado adquiere otro carácter. Por eso, cuando Suecia y Finlandia anuncian que están considerando la posibilidad de incorporarse a la OTAN, las aguas del Mar Báltico se remueven y se enturbian.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

lunes, 11 de abril de 2022

Geopolítica sobre los escombros de la Unión Soviética

La televisora alemana DW ha difundido un documental titulado “Geopolítica sobre los escombros de la Unión Soviética”, que explica, de manera resumida, el proceso geopolítico que se desató (y continúa en la actualidad) en los territorios de lo que fue la Unión Soviética, una unidad geopolítica que existió como tal entre 1922 y 1991, y que llegó a ocupar una extensión territorial de más de 22 millones de kilómetros cuadrados, habitada  por casi 300 millones de seres humanos. 


 

El contenido del documental de la DW cobra importancia en la actualidad, por el momento que se vive a raíz del conflicto entre Rusia y Ucrania, que no es sino un episodio más del proceso geopolítico que se desató con la disolución de la Unión Soviética. ¿Qué hacer ahora es la pregunta que se hicieron en ese momento los pueblos y gobernantes de los países que conformaban la Unión Soviética? Comenzando por los 25 millones de rusohablantes que, de la noche a la mañana, se vieron en la situación de ya no tener la nacionalidad soviética, ni rusa, sino estonia, lituana o ucraniana.

En apenas 30 años son muchos los cambios que se han producido. Los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) miraron hacia el oeste, hacia Europa, hacia la Unión Europea y hacia la OTAN, para alejarse de Rusia. En tanto que los países de Asia Central (Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenikstán y Uzbekistán) han procurado reafirmarse en sus particularidades identitarias de carácter étnico, lingüístico y religioso, basculando entre la influencia de Rusia y la influencia de China.

Y para terminar de armar este rompecabezas, los países caucásicos (Armenia, Azerbaiyán y Georgia), con sus conflictos internos y entre sí, moviéndose entre el Mar Negro y el Mar Caspio, debatiéndose entre la influencia de Rusia y la influencia de Turquía. Para completar con Bielorusia y Ucrania, donde se decide la razón existencial de Rusia.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

domingo, 1 de julio de 2018

El conflicto en Kosovo lo rememoran Xhaka y Shaqiri

Los jugadores de fútbol de la selección de Suiza, Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri, protagonizaron un curioso episodio el pasado 22 de junio, durante el encuentro con el equipo de Serbia. Ambos futbolistas, de origen albanokosovar (Albania-Kosovo), marcaron gol, y ambos celebraron de la misma manera, simulando con sus manos el águila bicéfala que simboliza a la bandera de la República de Albania. El gesto de Xhaka y Shaqiri ha sido condenado por unos y festejado por otros, al tiempo que la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado)  estudia el caso, ya que ha sido considerado como  una provocación política.

El conflicto en Kosovo lo rememoran Xhaka y Shaqiri


La provocación política, si se acepta como tal, se debe a que Xhaka y Shaqiri, con su gesto, rememoraron el conflicto que ocurrió en territorio de Kosovo durante los últimos años de la década de los noventa del siglo XX, entre los separatistas albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) y las fuerzas de seguridad de Serbia y Yugoslavia, que desembocó en  la intervención de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), y la imposición de un orden de paz forzado.
El caso es que el territorio de Kosovo, considerado  por Serbia como parte de su territorio, fue progresivamente poblado por albaneses musulmanes, lo que produjo una suerte de desequilibrio demográfico en detrimento de la población serbia, hecho éste que provocó una doble reacción: por un lado, de separatismo impulsado por los albanokosovares, y de re-territorialización por parte de los serbios, al frente de lo cual estuvo Slobodan Milosevic, quien fuera presidente de Serbia desde  1989 hasta  1997, y de Yugoslavia desde  1997 hasta el 2000, acusado posteriormente de crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional, siendo condenado y recluido en la prisión de La Haya (Países Bajos), donde falleció el 11 de marzo de 2006.
Kosovo, cuya limitada extensión es de apenas 10.908 km², es una especie de prolongación del territorio de Albania, al noreste de este país balcánico, del  sureste de Europa. Kosovo, que declaró su independencia en el año 2008, aún espera su  reconocimiento pleno como Estado libre e independiente. Xhaka y Shaqiri aún esperan eso.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

sábado, 19 de diciembre de 2015

Contexto geopolítico de Rumanía

La República de Rumanía  es uno de esos países del sureste europeo que tiene una ubicación estratégica  muy interesante. Con una extensión de 237.500 km², lo que equivale al 25 % del territorio continental de Venezuela, limita por el norte con Ucrania, al este con Moldavia y el Mar Negro, al sur con Bulgaria y al oeste con Serbia y Hungría. Su población, que es de unos 20 millones de habitantes, es en un 90 % rumana, pero existen minorías alemanas, húngaras, serbias, turcas, búlgaras, gitanas, entre otras. Su Producto Interno Bruto es de unos 190 mil millones de dólares y su Indice de Desarrollo Humano alcanza 0,785.
Contexto geopolítico de Rumanía

Desde el punto de vista geopolítico, Rumanía presenta algunas facetas que vale la pena destacar. De acuerdo con Catherine Durandin, quien recientemente publicó un artículo (Vie politique roumaine, l’analyse)sobre el tema en www.diploweb.com, Rumanía se destaca por: 1. Desde el año 2004 este país  es miembro de la OTAN y está integrado en el dispositivo misilístico de Estados Unidos; 2. El efecto de la Unión Europea se hace sentir notablemente en la formación recibida por la clase política dirigente  en países como Francia y Alemania; 3. La crisis ucraniana no ha tenido efectos similares en Rumanía, a pesar de la existencia en este país de varias minorías étnicas; 4. Rumanía cada día tiene más influencia en su vecina Moldavia, y tiene un importante aliado en el Partido Liberal Demócrata Moldavo. Como lo señala Durandin, “Rumanía es un país a seguir”.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

sábado, 28 de marzo de 2015

Proyecto geopolítico de PODEMOS

¿Cuál es el proyecto geopolítico de PODEMOS, la joven y novedosa organización política española  de centroizquierda, que acaba de pasar con cierto éxito su segunda prueba electoral? Después de haber alcanzado 5 escaños en las elecciones europeas del 2014, con casi el 8% de los votos, ahora PODEMOS acaba de obtener  15 escaños en las parlamentarias de la sureña comunidad autónoma de Andalucía, con casi el 15 % de los sufragios. Ambos resultados hacen pensar que, PODEMOS, al final de este año 2015, pudiera estar posicionada en toda la geografía española, con cuotas de poder específicas sustentadas en un apoyo del electorado español, en el intervalo del 15 al 20 %.
Proyecto geopolítico de PODEMOS
Con tales perspectivas de poder, la organización política PODEMOS intentará  avanzar en el desarrollo de su proyecto geopolítico, por lo que seguramente tendrá que enfrentar los innumerables escollos que le saldrán a su paso. Porque no se puede pasar por alto lo ambicioso que resulta el proyecto de PODEMOS, dadas las rivalidades de poder en el territorio en el que se verá involucrado.
Como parte de la visión geopolítica de PODEMOS,  hay varios aspectos que resultan extremadamente sensibles. Destaca en primer lugar los planteamientos de PODEMOS sobre la salida de España de la OTAN, el rechazo de las intervenciones militares en la resolución de conflictos internacionales y el abandono del proceso de suscripción del Tratado de Libre Comercio entre EstadosUnidos y la Unión Europea.
Igualmente resultan escabrosos los planteamientos relacionados con el fin de las políticas antiterroristas y de seguridad ciudadana, la anulación de los programas contra la inmigración FRONTEX y EUROSUR, la eliminación de las vallas fronterizas anti-persona, el apoyo a la autodeterminación del Sáhara Occidental, el reconocimiento del Estado Palestino y exigencia de la devolución íntegra de los territorios ocupados por Israel.
Proyecto geopolítico de PODEMOS
Finalmente, PODEMOS deberá enfrentar obstáculos derivados de sus planteamientos  en cuanto a la recuperación del control público en los sectores de las telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, sanitario y farmacéutico; y la eliminación de los privilegios fiscales de la Iglesia Católica y los que se le conceden en materia educativa.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

domingo, 19 de octubre de 2014

Geopolítica de la guerra globalizada

En un reciente artículo (Tleglobalization of war) Michel Chossudovsky hace un importante aporte para la comprensión de la geopolítica (rivalidades de poder en el territorio) a escala global que está en pleno desarrollo. Chossudovsky comienza su corto escrito con las siguientes palabras: “El mundo se encuentra en la encrucijada de la crisis más importante de la historia moderna. Estados Unidos y sus aliados de la OTAN se han embarcado en una aventura militar, “una larga  guerra”, que amenaza el futuro de la humanidad”.
Geopolítica de la guerra globalizada
De acuerdo con Chossudovsky el mundo ha sido dividido en comandos geográficos militares bajo órdenes  del Pentágono, cuyas operaciones militares se coordinan desde un comando central ubicado en Omaha, Nebraska. Para ello Estados Unidos tiene bases militares en 150 países, en las que participan al menos 160 mil personas con entrenamiento profesional. El despliegue militar USA-OTAN es acompañado simultáneamente con operaciones de inteligencia encubiertas, sanciones económicas y cambio forzado de gobiernos en diferentes  países del mundo.
El objetivo central de la “larga guerra” es vulnerar la alianza China-Rusia conformada en el marco de la Organización de Cooperación de Shangai, ya que es considerada como un competidor económico en el mercado capitalista mundial. Al respecto USA-OTAN están impulsando la alianza Asia-Pacífico en la que incluyen a Japón, Australia, Corea del Sur, Filipinas y Vietnam, al tiempo que han instalado el “escudo de defensa misilístico”  que  apunta contra Rusia, China, Irán y Corea del Norte.
En toda esta geopolítica de la guerra globalizada la “amenaza comunista” de la era de la Guerra Fría ha sido reemplazada por la “amenaza del terrorismo islámico”, al tiempo que expresiones como “guerra es paz”, “guerra humanitaria”, “violencia legítima”, “autodefensa” y “seguridad global” forman parte de la doctrina militar que está en curso. Una guerra globalizada en la que todos estamos inmersos, en la que todos estamos participando, la mayoría de las veces sin saber cuál es nuestro rol.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve
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