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lunes, 30 de marzo de 2026

Geopolítica de la lengua hebrea

Cuando el primer ministro Benhamin Netanyahu, o cualquier otro funcionario de gobierno, se dirigen a la población israelí, lo hacen en una lengua que para el resto del mundo es completamente desconocida. Se trata de la lengua hebrea, oficial en Israel y utilizada en la liturgia y la oración por quienes profesan la religión judía, tanto en este país de Asia Occidental, como en otros países.

Geopolítica de la lengua hebrea


Se estima que la lengua hebrea, cuyo origen se remonta a siglos de antigüedad, es hablada por unos 12 millones de personas, y es utilizada en las actividades económicas, administrativas, culturales, religiosas y educativas  de Israel.

Desde el punto de vista de la geopolítica, la lengua hebrea ha tenido un papel muy significativo, ya que ha servido como elemento de identidad, cohesión y comunicación de la población judía que ha sustentado el desarrollo del Estado de Israel, desde su fundación en el año 1948, y del proyecto geopolítico del sionismo

Es bueno recordar que la lengua hebrea había dejado de usarse como lengua vernácula de los judíos en el siglo I de la era cristiana, pero, sin embargo, a lo largo de los siglos se conservó como la lengua de las plegarias y de lectura de los libros sagrados. Fue gracias a Eliézer Ben Yehuda, un joven ruso que se radicó en Jerusalén a principios de la década del 80 del siglo XIX, que la lengua hebrea llegó a ser nuevamente utilizada por los judíos.

En torno a la lengua hebrea es que se han construido las instituciones del Estado de Israel. En las sinagogas, en las escuelas, en las universidades, en los cuarteles, en los centros de recreación, etc., se lee, se habla y se escribe la lengua hebrea, tan poco significativa desde el punto de vista cuantitativo, pero tan poderosa desde el punto de vista cualitativo (geopolítico).

 

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

martes, 15 de agosto de 2023

La lengua bambara de Mali

Como parte de los cambios geopolíticos que se han venido produciendo en el occidente de África, hay uno que de manera puntual ejemplifica esta nueva realidad. Se trata de la aprobación, el pasado mes de julio, de una nueva constitución en la República de Mali, cuyo proyecto inicial fue impulsado por Assimi Goita, líder de los alzamientos militares del 2020 y del 2021, y quien actualmente gobierna en este país africano.

Entre los aspectos más importantes de esta nueva constitución, está la eliminación del francés como lengua oficial, dándole ahora el estatus de lengua de trabajo. En su lugar fueron aprobadas como oficiales trece lenguas autóctonas malienses: bambara, bobo, bozo, dogón, fula, hassanía, kassonke, maninke, miyanka, senufo, songhay, soninké y tamashek.

La lengua bambara de Mali


De estas lenguas autóctonas malienses destaca la lengua bambara, la más difundida en el territorio de Malí, especialmente en la región del sur, donde se concentra el 90 % de la población, la cual es mayoritariamente de la etnia bambara (ver mapa tomado de: www.axl.cefan.ulaval.ca/afrique/mali.htm), y donde  está ubicada la ciudad capital Bamako.

Hay que recordar que las lenguas, además de sistemas de comunicación entre las personas que conforman los grupos humanos, también son elementos de identidad y de cohesión de esas personas, porque las lenguas son parte de los seres humanos y de los territorios que estos  habitan. De ahí que, cuando se hace referencia a una lengua, se hace referencia al mismo tiempo a un grupo humano y a un territorio.

Con relación a lo anterior, es bueno mencionar que Assimi Goita, cuando se dirige a la población de Mali, lo hace en bambara, tal como lo hizo cuando se reunió con los malienses radicados en Rusia, a propósito de la reciente cumbre Rusia-África realizada en San Petersburgo.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

miércoles, 29 de marzo de 2023

EL ascenso de las lenguas africanas

Se estima que en el mundo hay unas 6.800 lenguas, de las cuales 2.050, aproximadamente el 30%, se hablan en África.  Esto da una idea inicial de lo compleja que es la realidad lingüística de este continente. Sorprende leer, por ejemplo, que en Camerún hay 280 lenguas,  en Costa de Marfil 70, en Senegal 35 y en Etiopía 80.  Las lenguas africanas han sido clasificadas y agrupadas en siete familias linguísticas: camitosemítica o afroasiática, nilosahariana, nigerocongoleña, bantu, khoisan, kordofana y austronesia.

 

El  ascenso de las lenguas africanas

Ahora bien, junto a las lenguas africanas propiamente, existen las llamadas lenguas indoeuropeas coloniales y oficiales, las cuales son utilizadas en actividades educativas, económicas y administrativas. El francés es lengua oficial en 22 países y el inglés en 21, mientras que el portugués es oficial en 5 países y el español en 1. La característica de lengua oficial es también atribuida al árabe (10 países), afrikaans (1), kirundi (1), kinyarwanda (1), tigrina (1), swati (1), shona (1), somali (1), amarico (1), sango (1), sotho (1), malgache (1), creole caboverdiano (1), creole de Seychelles (1) y swahili (2). Hay países donde incluso hay hasta tres lenguas oficiales, como son los casos de Comores, Madagascar, Ruanda y Seychelles.

Un aspecto que se debe destacar es el fortalecimiento que han experimentado algunas lenguas africanas, especialmente durante lo que va del siglo XXI, como producto de políticas lingüísticas implementadas por los gobiernos de diferentes países africanos. Entre ellas destacan el swahili en Tanzania, Kenya y Uganda, el sango en la República Centroafricana, el chichewa en Malawi, el amarico en Etiopía, el duala en Camerún, el wolof en Senegal, el kirundi en Burundi, el somali en Somalia, el hausa en Nigeria y Níger y el tigrina en Eritrea. 

Esto forma parte de un proceso de descolonización cultural y de reafirmación de lo africano, que sin duda tendrá importantes implicaciones de carácter geopolítico.

 

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

martes, 8 de septiembre de 2020

Elicura Chihuailaf y la insurrección mapuche

El reciente otorgamiento del Premio Nacional de Literatura de Chile al poeta y ensayista chileno-mapuche, Elicura Chihuailaf, tiene un gran significado, toda vez que se trata del primer escritor de origen mapuche que recibe este reconocimiento, por lo que también es un reconocimiento a la cultura mapuche, en un país donde una parte de la sociedad es bastante hostil hacia los habitantes de esta etnia.


Elicura Chihuailaf y la insurrección mapuche


Chihuailaf, quien ha creado su obra literaria  tanto en español como en mapudungún  (la lengua mapuche), considera que esta última, dada su carácter de lengua aglutinante, es más rica que el español para expresar algunas frases y expresiones. El piensa que el premio que se le ha concedido, es una oportunidad para iniciar un diálogo sincero y de mutuo reconocimiento entre la sociedad chilena y la sociedad mapuche.

Justamente, el premio a Chihuailaf llega cuando Chile vive momentos de tensión política, como extensión de las protestas y manifestaciones de violencia iniciadas en octubre del año 2019, y la agudización del conflicto en la región de La Araucanía, protagonizado por miembros de la comunidad mapuche, quienes exigen el derecho a sus tierras ancestrales, y por sectores gremiales y empresariales, específicamente los transportistas-camioneros y las empresas forestales.

En este sentido, resulta de interés tomar en consideración la visión que sobre la cuestión-conflicto mapuche tiene el historiador y antropólogo chileno José Bengoa, quien considera que en La Araucanía se está viviendo un proceso de descolonización en un territorio compartido. Para Bengoa, la población originaria mapuche quedó como población minoritaria, en comparación con la población que fue llegando y se fue asentando en territorio araucano, por lo que se fue produciendo un desconocimiento y un desprecio hacia el mundo mapuche, algo que no es plenamente comprendido por la clase política chilena y por la sociedad chilena  en general. Por su parte, el pueblo mapuche apuesta fuertemente a una nueva constitución en Chile, en la que sus derechos sean consagrados plenamente.

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

lunes, 5 de agosto de 2019

Geopolítica de las lenguas en Ruanda


La República de Ruanda es un caso, desde el punto de vista de la geopolítica de las lenguas, por demás interesante. Cuatro lenguas figuran como oficiales, en un país de relieve montañoso, con una extensión territorial  que apenas  supera los  26.000 km² y con una población cercana a los 13 millones de habitantes: el kiñaruanda, el suajili, el inglés y el francés forman un sistema de lenguas con funciones específicas, que hacen parte también de las rivalidades de poder en el territorio ruandés.

Geopolítica de las lenguas en Ruanda


El kiñaruanda, lengua bantú hablada por la etnia bañaruanda, fue sistematizada a comienzos del siglo XX por los misioneros católicos de habla francesa que llegaron a territorio ruandés, siendo utilizada por éstos para difundir el catolicismo entre los habitantes locales. En la actualidad el kiñaruanda es la lengua nacional de Ruanda y es utilizada en el sistema educativo en los tres primeros  años de primaria, además de servir como elemento cohesionador de los ruandeses.

Por su parte el suajili, también una lengua bantú, tiene una fuerte presencia en Ruanda,  debido al proceso de difusión que ha tenido esta lengua en la región de África oriental, ya que sirve principalmente como lengua vehicular en el pequeño y mediano comercio. Además, el suajili es lengua oficial  de la Comunidad de África del Este,  integrada por Kenia, Uganda, Tanzania, Burundi, Ruanda y Sudán del Sur.

En el caso del inglés, esta lengua ha sido literalmente impuesta por el Frente Patriótico Ruandés, el partido político que gobierna en Ruanda, después que tomó  el poder y pacificó el país en 1994. Esto ha implicado la utilización del inglés en el sistema educativo de los ruandeses desde el cuarto grado de educación primaria hasta la universidad. Los estrechos lazos con países como Uganda, Tanzania, Kenia, Australia, Estados Unidos y Gran Bretaña, y con un presidente anglófilo como lo es Paul Kagame, Ruanda apuesta a avanzar hacia la superación  del subdesarrollo científico-tecnológico de la mano del inglés.

Finalmente, el francés, la lengua colonial heredada de los misioneros francófonos, ha perdido  influencia en la sociedad ruandesa, debido a la relación que se ha establecido entre la herencia colonial, la complicidad de Francia en el genocidio ocurrido en 1994 y el fortalecimiento tanto del kiñaruanda como del suajili y el inglés en el territorio ruandés. 

Por Alfredo Portillo
alportillo@ula.ve

martes, 21 de agosto de 2018

Geopolítica y clivajes lingüísticos

Clivaje  es un concepto que se utiliza para referirse a la división que  existe en las sociedades con relación a un tema específico, la cual se expresa en términos de interés, de opinión o de votación. Existe clivaje derecha-izquierda, nacionalista-regionalista, campo-ciudad, católico-protestante, etc. En la medida que se investiga sobre las características y posturas de los diferentes segmentos de las sociedades, en esa medida es posible identificar diferentes clivajes.

Geopolítica y clivajes lingüísticos


En el caso de los clivajes lingüísticos, estos son el resultado de la existencia de sectores de la población de una sociedad que hablan lenguas diferentes, lo que los hace aparecer como sectores diferentes en tanto que desarrollan identidades diferentes.  Este tema es explicado por Patrice Gourdin en su artículo “Les  clivajes linguistiques”, publicado en www.diploweb.com.
Gourdin considera que, por intermedio de su lengua, el hombre expresa una manera de comprender el mundo forjado por su historia, sus relaciones económicas, políticas y culturales, sus tradiciones y sus creencias. Por lo tanto, la lengua revela la nacionalidad o la etnia, y constituye un signo distintivo.
Por estar asociada a una identidad de grupo humano que forma parte de un territorio, la lengua se constituye entones en un elemento que contribuye a las rivalidades de poder en el territorio, es decir, a la geopolítica. Por lo tanto, si se habla de predominio de una lengua en un territorio, en términos prácticos de lo que se trata es del predominio del grupo que habla la lengua predominante.
El predominio de una lengua está en el centro de un conflicto, bien si ese predominio se expresa en términos de la influencia que desde una sociedad (país) se quiere ejercer sobre otra (país), a través de la promoción sistemática de su lengua predominante. Ejemplos de ello los  tenemos en el inglés, el francés, el ruso, el mandarín o el portugués. También está el caso de la resistencia que, en medio de un conflicto,  un grupo humano opone a otro grupo humano que pretende dominarlo, para lo cual el elemento lengua juega un papel importante. Un ejemplo está en el uso del ucraniano en Ucrania, para oponerse a las pretensiones de Rusia, que históricamente desarrolló una estrategia de ocupación del territorio ucraniano a través de la difusión del ruso.
De esta manera, la relación entre geopolítica y clivajes lingüísticos es clara, ilustrada ampliamente a través de la historia y en diferentes escenarios geográficos.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve
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