Mostrando las entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de agosto de 2026

Migrantes: asalto en Ceuta y pánico en Europa

Un hecho sorprendente, en el marco de la crisis migratoria que caracteriza al mundo actual, ocurrió recientemente en Ceuta, ciudad autónoma de España que está ubicada en el norte de África, haciendo frontera con Marruecos. Miles de migrantes procedentes de territorio marroquí se abalanzaron sobre esta ciudad habitada por unos 80 mil habitantes.

Migrantes: asalto en Ceuta y pánico en Europa


Más allá de las consecuencias inmediatas que este hecho generó, en términos de caos en la ciudad y pánico en diferentes países europeos, está el valor simbólico que esto tiene. Porque no sólo se trata de unos cuantos miles de migrantes que se la jugaron para intentar alcanzar territorio de la Unión Europea, sino lo que significa una realidad que día tras día se hace más compleja.

Esos miles de migrantes hablan en nombre de millones de africanos que añoran la posibilidad de abandonar sus territorios en busca de eso que llaman “una nueva vida y mejores oportunidades existenciales”. Algo que pareciera haberse convertido en la aspiración máxima para todos aquellos que quieren escapar de sus actuales condiciones de vida.

La realidad se impone por encima de discursos y pretensiones soberanistas. La demografía tiene mucho que decir. La población del continente africano crece cada día más, habiéndose llegado ya a más de 1.500 millones de habitantes, el doble de la población europea. La presión migratoria, por lo tanto, será cada día mayor.

Por más controles que impongan los países de la Unión Europea, por más barreras que levanten, por más policíacos que se vuelvan sus Estados, miles y miles, tal vez millones de africanos, querrán imitar a los que tomaron por asalto a Ceuta. El tiempo corre y la realidad se complejiza aún más. El confort, las buenas condiciones existenciales y la imagen de una vida más llevadera que se proyecta desde Europa, son el principal acicate para estimular la migración africana. El tiempo corre y la realidad se complejiza aún más.

 

Por Alfredo Portillo

alportillo12@gmail.com

jueves, 11 de abril de 2019

Migración y Movimiento Identitario


A raíz del atentado terrorista que el pasado mes de marzo perpetró Brenton Tarrant contra la comunidad musulmana, en Christchurch (Nueva Zelanda), con un saldo de 50 muertos y más de 100 heridos, se ha reavivado el debate sobre la proyección que ha tenido la difusión de las ideas del llamado Movimiento Identitario, el cual ha venido calando entre la población del llamado mundo blanco, vale decir, Estados Unidos, Europa (incluida la Rusia europea),  Australia y Nueva Zelanda.

Migración y Movimiento Identitario


El caso es que Tarrant, previo al atentado, difundió un manifiesto titulado “El gran reemplazo”  ---el mismo título del libro escrito por Renaud Camus---, a través del cual justificaba su acción y abundaba en argumentos contrarios a la inmigración de musulmanes, algo similar a lo que ha venido ocurriendo en Europa y Estados Unidos.

Este es un fenómeno que seguramente, en los próximos años,  recibirá aún más la atención por parte del mundo académico y de los medios de comunicación, toda vez que se presenta como una suerte de escudo ideológico y político que el mundo blanco ha venido construyendo, al calor de las ideas de pensadores como Alain de Benoist, Pierre Vial y Guillaume Faye, entre otros, quienes plantean la necesidad de ir a  la búsqueda del rescate de la identidad blanca y contra  la avasallante inmigración de los pobladores de los mundos indígena, amarillo y negro.

Sin duda que ésta es una situación geopolítica a la que se le podría dar el calificativo de “bumerán de la historia”, ya que, el mundo blanco está viendo cómo, los mundos que durante siglos conquistaron y saquearon, incorporándolos al liberalismo económico y a la globalización, por una razón demográfica, han pasado a ser la mayor parte del mundo todo, y sus habitantes, se encuentran en una marcha indetenible hacia la conquista de los territorios de la otra parte del mundo, el mundo blanco, para lo cual, el identitarismo, los movimientos políticos anti-inmigración, los atentados terroristas, la discriminación racista, las cercas metálicas  y los muros de concreto, serán insuficientes para detener el   mundo del futuro, un mundo multiétnico y multicultural, un mundo matizado.

Por Alfredo Portillo
alportillo@ula.ve

lunes, 30 de julio de 2018

Europa será africana

Una de las imágenes que más frecuentemente se pudo observar durante el recientemente finalizado mundial de fútbol Rusia 2018, es la de jugadores de origen africano que forman parte de las selecciones de algunos países europeos. Planteles como los de  los nórdicos Dinamarca y Suecia, del germano Alemania, o de los francófonos Francia y Bélgica, lucieron orgullosamente a sus estrellas afrodescendientes. Apellidos como Sisto, Pogba, Umtiti, Lukaku, Fekir, entre otros, figuraron en las alineaciones europeas que disputaron los diferentes encuentros del balompié mundialista.

Europa será africana

Ese paisaje humano que se pudo apreciar en las canchas de fútbol de las diferentes sedes del mundial Rusia 2018, es de alguna manera el reflejo del paisaje humano que se ha venido conformando en Europa durante las últimas décadas, el cual es el resultado de la  progresiva incorporación a las sociedades europeas de personas de origen africano, algo que está en pleno desarrollo,  gracias a la ola migratoria que cada vez alcanza mayores proporciones.
A propósito de esto, el periodista italiano GiampaoloRossi, a través de su artículo “L’Europasarà africana. Lo vuolel’élite”, publicado en el diario Il Giornale, pareciera sincerar la futura situación que se vivirá en Europa. Rossi considera que Europa será africana con base en las siguientes cifras: en el año 2050 África tendrá 2.500 millones de habitantes, es decir, mil  millones más de los que tiene en la actualidad, en tanto que Europa contará con 450 millones de habitantes, o sea, 50 millones menos de los que cuenta en el presente.
Al cabo de dos generaciones, África tendrá 100 millones de jóvenes con posibilidades de emigrar, después de haber superado los niveles de subsistencia, contar con formación educativa, y tener recursos y redes de apoyo en Europa que facilitarán la emigración. Europa será estremecida y transformada. Este es el tema que en la actualidad ocupa a amplios sectores de las sociedades europeas y las fuerzas políticas organizadas de los diferentes países europeos. Dos vertientes marcan el rumbo: una anti-inmigratoria y otra pro-inmigratoria. La fuerza humana africana empujará desde el sur.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

viernes, 21 de agosto de 2015

La guerra en la Europa del siglo XXI

Recientemente falleció, a los 92 años de edad, EgonBahr, político socialdemócrata alemán,  cuyos aportes como negociador fueron claves para poner fin a la Guerra Fría del siglo XX, justamente cuando  en Europa se desarrolla la guerra del siglo XXI. Lo más seguro es que Bahr, ya nonogenario, debe haberse ido a la eternidad con una serie de interrogantes, dados los acontecimientos que están en curso.
La guerra en la Europa del siglo XXI
Y  es  que en la  Europa actual  el espíritu de Clausewitz está presente. La guerra como expresión de la política por otros medios, o la política como expresión de la guerra por otros medios. Lo cierto de todo es que la guerra, bajo múltiples modalidades y en diferentes escenarios, sacude a la Europa de las muchas nacionalidades y nacionalismos.
Bien sea en Ucrania, en la frontera con Rusia, donde se reproducen las escenas bélicas de la Primera Guerra Mundial y de la Segunda Guerra Mundial del siglo XX; o en Grecia, donde la guerra  financiera somete al pueblo heleno; o en España y Bélgica, donde se incinera la producción agrícola que no puede ser enviada a su destino final, como resultado de las medidas tomadas por Rusia en el marco de una guerra comercial; o en la Gran Bretaña, donde el Primer Ministro Dave Cameron anuncia que dispondrá de más guardias y perros para impedir que los inmigrantes africanos lleguen a territorio británico; lo mismo que intenta hacer el Primer Ministro de Hungría, VictorOrban, al ordenar la construcción de un muro de 170 kilómetros de longitud, en la frontera con Serbia, para cerrarle el paso a los inmigrantes sirios, afganos y yemeníes; o, los jóvenes franceses y alemanes que se han ido a luchar en las filas del Estado Islámico; o la situación de máxima alerta y de paranoia policiaca que se vive en los aeropuertos europeos, donde  todas las personas que circulan por sus pasillos, son sospechosas de estar en guerra.

Por Alfredo Portillo
alportillo@ula.ve

lunes, 22 de junio de 2015

Geopolítica de los muros antiinmigrantes

Un nuevo muro antiinmigrante se agregará a los tantos que ya existen en varias regiones del mundo. Esta vez se trata del muro de 177 km de longitud y 4 metros de altura que se va a construir en la frontera de Hungría con Serbia, en el sureste de Europa. La iniciativa de este nuevo muro forma parte de las medidas que el gobierno de Hungría, presidido por Victor Orban, ha tomado para frenar  la ola de inmigrantes provenientes  principalmente de África y Oriente Medio, y que utilizan la ruta de los Balcanes para intentar llegar a Europa occidental.
Este es un caso que se presta perfectamente para hacer un análisis geopolítico, para explicar las rivalidades de poder en el territorio. Los actores principales son: 1. Los inmigrantes que provienen de países africanos, del Medio Oriente y de los mismos Balcanes, que huyen de los conflictos bélicos y de la pobreza; 2. El gobierno de Hungría, que procura proteger a sus ciudadanos y evitarle problemas a su economía; 3. El gobierno de Serbia, que se opone a la construcción del muro, porque de lo contrario los inmigrantes en tránsito quedarían represados en territorio serbio.
En el marco de la dinámica geopolítica que se desarrolla en esa región del sureste europeo, el factor que aumenta la presión es la decisión del gobierno húngaro. Inspirado en una visión geopolítica nacionalista y conservadora, opuesta al multiculturalismo, el gobierno húngaro, sustentado en el partido Fidesz (Unión Cívica Húngara), busca atrincherar el territorio húngaro, por lo que está implementando  una estrategia geopolítica de contención y de disuasión, a través de la construcción del muro y el despliegue de carteles en todo el país haciendo  advertencias a los inmigrantes recién llegados.
Finalmente, en el contexto de la Unión Europea, que en conjunto enfrenta el problema de los inmigrantes, Hungría se opone a  las tasas de redistribución entre los países socios de inmigrantes y refugiados propuestas por Bruselas. Al respecto, el Ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, ha declarado lo siguiente: “La inmigración es uno de los mayores problemas que enfrenta la Unión Europea. Los países de la Unión buscan una solución (…) pero Hungría no puede esperar más”.

Por Alfredo Portillo
alportillo@ula.ve





miércoles, 27 de mayo de 2015

3052: Odisea africana en Europa

Hace algunos días tuve la oportunidad de ver por el canal internacional RT una  entrevista con MamadouDia, el joven emigrante senegalés  autor del libro “3052. Persiguiendo un sueño”, en la que aporta algunos datos interesantes. Durante la media hora que dura la entrevista, MamadouDia cuenta de manera resumida esa suerte de odisea   que le tocó vivir, durante los 3.052 kilómetros de recorrido por mar, desde Senegal hasta España.
3052: Odisea  africana en Europa

Cuenta este joven senegalés que su partida se debió, principalmente, a la precaria situación económica en que se encontraban él y su familia, ya que la actividad pesquera de la que vivieron por muchos años, se había venido a menos, porque los bancos de peces de  las aguas marinas de Senegal,  habían sido  literalmente   arrasados, precisamente,  por los barcos pesqueros españoles.
También explica MamadouDia, durante la entrevista, la brutal forma como son tratados los inmigrantes africanos en España, llegando a decir incluso, que en el país ibérico los animales reciben mejor trato, recordando que muchos inmigrantes quedan a la deriva, deambulando por las calles de Barcelona, Madrid o Valencia, presos de la prostitución y la drogadicción.
La historia contada por MamadouDia es un buen ejemplo de la compleja situación que viven millones de africanos, especialmente jóvenes africanos, ante la falta de perspectivas de una vida digna, por lo que  inevitablemente tienen  que llegar a considerar la posibilidad de emigrar. Al respecto vale  la pena mencionar  el dato que aporta Jean-JacqueKonadje en su reciente artículo “Etrejeune en Afrique. Gépolitique d’un tsunami”, quien escribe: “África es la región más joven del mundo en términos de población. Según las últimas estimaciones de Naciones Unidas, la juventud africana representa más del 60% de la población total del continente y más del 40% de la población activa… La juventud africana constituye en su conjunto una  verdadera bomba de tiempo”.
Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve

viernes, 30 de enero de 2015

La inmigración como problema geopolítico

En 1997 publiqué el pequeño libro “Notas Geopolíticas Contemporáneas”, cuyo contenido es la recopilación de una serie de artículos de opinión que había publicado en algunos diarios regionales y nacionales de Venezuela. Uno de los artículos se titula “La inmigración como problema geopolítico”, el cual mantiene vigencia, dada la realidad geopolítica actual. He aquí la primera parte de su texto:
La inmigración como problema geopolíticoLa cantidad de población de un país varía en función de los que nacen, los que mueren, los que emigran y los que inmigran. En este último caso se habla de la población proveniente de otros países que ingresa (para quedarse) en un territorio nacional. La inmigración, dependiendo del contexto socioeconómico en que se esté, puede ser una necesidad económica (mano de obra especializada o barata) y demográfica (para poblar espacio vacíos), y por lo tanto contribuye al enriquecimiento de una nación. De modo contrario, la inmigración también puede agravar los males que afectan a una sociedad: desempleo, hambre, inseguridad, falta de identidad nacional, etc. Por eso es que el gobierno de un país, como política poblacional, puede estimular o desalentar la inmigración. Lógicamente, para ello requiere conocer apropiadamente los índices y procesos demográficos que se dan sobre su territorio.
Visto lo anterior, se puede hablar entonces de la inmigración como problema geopolítico, ya que la misma tiene que ver con diferentes Estados, fronteras, ciudadanos extranjeros y nacionales, y con la rivalidad que se da por el control de los espacios. En esos espacios se generan disputas por el control de las actividades económicas y por el acceso a los servicios, lo cual contribuye a que sus pobladores adopten ciertas actitudes y tengan determinadas opiniones, lo que en última instancia se puede traducir en opiniones electorales que puedan favorecer a una u otra organización política.
En la actualidad este tema es objeto de estudio en importantes centros de investigación en diferentes partes del mundo. En Europa algunos países están confrontando serios problemas derivados de los inmigrantes. En Alemania, por ejemplo, después de la caída del muro de Berlín, las solicitudes de ingreso presentadas por habitantes de Europa Oriental sobrepasaron las 500.000 en 1992, con lo cual se agrava aún más la ya difícil situación creada por los inmigrantes turcos y kurdos. Eso ha provocado tensiones internas y el fortalecimiento de grupos políticos de extrema derecha. Algo similar ocurre en Francia con los inmigrantes procedentes del norte de África, pero con el adicional de que la prédica islámica fundamentalista contra Occidente, está surtiendo sus efectos en comunidades argelinas y marroquíes asentadas en territorio francés desde hace varios años.

Por Alfredo Portillo

alportillo@ula.ve
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...